Dayana Agudelo Castañeda, veedora del aire de Barranquilla

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Dayana Agudelo es profesora de Ingeniería Civil y Ambiental de la Universidad del Norte, desde 2017.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) en sus reportes de medición de calidad del aire de los últimos años ha venido encendiendo las alertas por el nivel de contaminación que estamos respirando en casi todo el mundo.

De acuerdo con los datos recogidos en más de 6000 ciudades de 117 países, el 99 % de la población respira un aire por debajo de las directrices sugeridas en 2021.

Si bien ninguna de estas ciudades cumplió la meta trazada, más preocupante para la OMS resulta la escasez de sistemas de monitoreo y vigilancia del aire en países de ingresos bajos y medios, que suelen estar más expuestos a la contaminación.

En el caso de Barranquilla, por ejemplo, el monitoreo de la calidad del aire se viene haciendo de forma oficial desde hace muy pocos años; solo hasta agosto de 2021 se acreditó el primer laboratorio de calidad ambiental.

En parte, los avances en esta área se deben a la ingeniera ambiental y sanitaria Dayana Agudelo-Castañeda, profesora de Ingeniería Civil y Ambiental de la Universidad del Norte, quien en 2017 empezó a hablar de calidad del aire en la ciudad.

Luego de realizar estudios de posgrado en Brasil en la Universidad Federal Río Grande del Sur, primero la Maestría en Recursos Hídricos y Saneamiento Ambiental y después el Doctorado en Sensoramiento Remoto, Agudelo regresó con la intención de aplicar lo que había aprendido y profundizar en investigaciones enfocadas en determinar cómo era el aire que se respiraba en su ciudad natal.

“Primero necesitábamos saber cuáles eran las fuentes de contaminación, ver cómo se comportaban esos contaminantes en el tiempo, cómo era la influencia de las variables ambientales, meteorológicas. Estas eran preguntas que no habíamos respondido antes en Barranquilla. Posteriormente ahondamos en investigaciones para entender cómo la calidad del aire afecta la salud de las personas”, dice la ingeniera ambiental y sanitaria.

Desde entonces, la pregunta que más le hacen los periodistas en la ciudad es una sola: ¿estamos respirando buena calidad de aire en Barranquilla?

A lo que la profesora siempre suele responder con rotundos “depende”. Depende del momento del año que se mida, depende del contaminante que se analice, depende de la hora del día en que se haga y depende del lugar que se quiera estudiar.

“Si me vas a hablar de partículas, sí, estamos mal y necesitamos mejorar, pero al principio de año; por estos días que llovió, ya estamos bien. Ahora, si me preguntas por la zona industrial, sí, estamos mal, pero si nos vamos para El Prado, ahí estamos bien. Si me vas a hablar de la hora pico, sí, ahí estamos grave, pero si me vas a hablar de la madrugada, no. Todas esas variables se deben tener en cuenta para diseñar la metodología del estudio, teniendo en cuenta las preguntas que queramos responder”, explica la profesora, una de las investigadoras de Uninorte más citadas en las bases de datos de Scopus y Google Scholar

Fuente: Universidad del Norte.