Plataformas digitales golpean diariamente bolsillo de los taxistas

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Imagen: Redes sociales.

El sector taxi de Barranquilla enfrenta una transformación de su mercado que, según un macroestudio, habría tenido un impacto significativo sobre los ingresos de propietarios y conductores.

La investigación estima que durante los últimos nueve años la afectación económica acumulada del gremio en la ciudad habría alcanzado 3,3 billones, en un contexto marcado por la expansión de nuevas modalidades de transporte a través de plataformas digitales.

Para el sector, el desafío está en garantizar que la modernización de la movilidad no
termine debilitando la capacidad económica de quienes dependen del taxi como fuente de trabajo y patrimonio.

Las cifras muestran diferentes niveles de afectación dentro del propio gremio. Para cada propietario de taxi en Barranquilla, el estudio estima una pérdida acumulada de aproximadamente $73 millones en nueve años, equivalentes a $680.000 mensuales.

En el caso de los conductores-propietarios, la afectación llega a $98 millones, cerca de $910.000 mensuales, mientras que para los conductores de taxi alcanza aproximadamente $150 millones, equivalentes a $1,3 millones mensuales.

Esto significa que el impacto económico se extiende a toda la cadena laboral del servicio y no únicamente a quienes tienen la propiedad del vehículo.

Para los taxistas de Barranquilla, el reto está en lograr que las condiciones del mercado permitan preservar los ingresos de quienes prestan el servicio y sostienen sus hogares a través de esta actividad.

La discusión sobre las plataformas digitales debe considerar, además de las nuevas
alternativas de movilidad para los usuarios, las obligaciones, inversiones y responsabilidades que asume el sector taxi como servicio regulado.

“Durante años se ha hablado de la transformación del transporte, pero pocas veces se ha puesto la mirada en cuánto le ha costado esa transformación a quienes viven del taxi. Estas cifras permiten dimensionar una pérdida que no aparece solamente en una planilla de ingresos, sino en la capacidad de un conductor para sostener su hogar, pagar las obligaciones del vehículo y mantener una actividad que para muchos representa su principal patrimonio. Por eso, esta discusión no puede reducirse a si una plataforma funciona o no; tiene que preguntarse bajo qué condiciones estamos permitiendo que compitan quienes prestan el servicio y qué consecuencias económicas está teniendo esa competencia”, aseguró William Mejía.

El estudio realizó 27.977 encuestas efectivas y desarrolló un trabajo de campo durante seis meses, entre octubre de 2024 y marzo de 2025. De estas, 2.401 estuvieron dirigidas a propietarios y conductores de taxi, con entrevistas realizadas en puntos de alta afluencia como terminales, aeropuertos, hospitales, clínicas, centros comerciales, hoteles y empresas afiliadoras.

La investigación busca dimensionar, con información cuantitativa, los cambios que ha experimentado el mercado de transporte y su impacto sobre los trabajadores del taxi en Barranquilla.

Fuente: Datexco