
Una década de trabajo especializado, innovación tecnológica y atención centrada en las personas acaba de marcar un nuevo capítulo para la Clínica Iberoamérica: la institución alcanzó las 1.000 cirugías cardiovasculares, un hito que refleja la evolución de su unidad cardiovascular y la consolidación de un equipo multidisciplinario para el manejo de pacientes con patologías cardíacas y vasculares de alta complejidad.
Este logro se construyó alrededor de un principio: integrar ciencia, tecnología y humanización para transformar los resultados de los pacientes. 1.000 cirugías: un logro de todo un equipo, detrás de esta cifra está el trabajo coordinado de cirujanos cardiovasculares, cardiólogos, hemodinamistas, electrofisiólogos, ecocardiografistas, intensivistas y diferentes especialidades de apoyo, que participan de manera articulada en el diagnóstico, tratamiento y recuperación de cada paciente.
“Son 1.000 cirugías a lo largo de 10 años que nos dan la capacidad de poder resolver los problemas cardíacos que los pacientes tienen”, explica el doctor Alberto Serrano, integrante del equipo cardiovascular de Clínica Iberoamérica.
Para el doctor Óscar Heilbron, jefe del equipo de cirugía cardiovascular de la Clínica Iberoamérica, uno de los principales resultados de este proceso ha sido la consolidación de un equipo con resultados de alto nivel:
“Lo más satisfactorio de esto es que los resultados que hemos tenido durante estos años se equiparan a los mejores centros de cirugía cardiovascular a nivel mundial”.
Tecnología de vanguardia al servicio del corazón
El crecimiento de la unidad cardiovascular ha estado acompañado por una apuesta decidida por la innovación.
La Clínica Iberoamérica cuenta con tecnología de última generación en hemodinamia, fortaleciendo su capacidad para realizar procedimientos cardiovasculares de alta complejidad.
A esto se suma la realización del primer implante de marcapaso inalámbrico en la institución, incorporando una alternativa tecnológica avanzada para determinados pacientes con trastornos del ritmo cardíaco.
La institución cuenta además con ECMO venoarterial y veno venoso, una tecnología de soporte vital avanzado para pacientes seleccionados en condiciones críticas, que amplía la capacidad de respuesta frente a escenarios cardiovasculares y respiratorios de alta complejidad.
De la alta complejidad al trasplante cardíaco
El siguiente gran desafío ya está en marcha. En 2024, el doctor Alberto Serrano realizó el primer trasplante cardíaco de la Costa Caribe colombiana. Ahora, ese conocimiento y experiencia hacen parte de un nuevo proyecto: la puesta en marcha del programa de trasplante cardíaco de Clínica Iberoamérica, con el propósito de desarrollar este servicio de manera permanente en la institución.
Esta iniciativa representa una nueva etapa en la capacidad de respuesta frente a pacientes con insuficiencia cardíaca terminal y hace parte de la visión de crecimiento de la unidad cardiovascular.
Un referente que sigue creciendo
La unidad cardiovascular de la Clínica Iberoamérica cuenta con certificación EFQM de excelencia, como reconocimiento al modelo de trabajo y a los resultados alcanzados por el equipo.
Además, se suman a su staff de cirujanos cardiovasculares, los doctores Raúl López, cirujano cardiovascular de amplia trayectoria en la región, convirtiéndose en uno de los referentes sin lugar a dudas, y el doctor Martin Oviedo, cirujano cardiovascular especialista en malformaciones congénitas del corazón, quien se ha validado como una autoridad en su subespecialidad.
Al alcanzar las 1.000 cirugías cardiovasculares, la institución reafirma su compromiso con Barranquilla, el Caribe colombiano y Colombia, fortaleciendo su capacidad para atender enfermedades cardiovasculares complejas y avanzar hacia nuevos servicios especializados.
Porque detrás de las 1.000 cirugías no hay solamente una cifra. Hay 1.000 historias, 1.000 oportunidades de vida y un equipo que decidió poner la ciencia, la tecnología y el corazón al servicio de las personas.
Para la Clínica Iberoamérica resulta todo un orgullo implementar ciencia que transforma, tecnología que avanza y humanización que hace la diferencia.
Fuente: Clínica Iberoamericana







