El alcalde de Barranquilla, Alejandro Char, continúa trabajando en la protección y conservación de los ecosistemas de la ciudad, mediante la restauración ecológica, conservación, educación ambiental e investigación, desarrollada en alianza con entidades públicas, privadas, la academia y organismos internacionales.
En el marco del Día Internacional de la Defensa del Ecosistema Manglar, el alcalde Char reafirma su compromiso con la conservación del santuario de mangles de la ciénaga de Mallorquín, un patrimonio natural que aporta a la protección de la ciudad frente a fenómenos naturales y al bienestar de las comunidades.
“En conjunto, las acciones que desarrollamos reflejan una estrategia integral de conservación que combina restauración ecológica, investigación científica, educación ambiental, infraestructura sostenible, monitoreo ambiental, participación comunitaria y cooperación interinstitucional para garantizar la recuperación y preservación del ecosistema de manglar de la ciénaga de Mallorquín. Con ello, la Alcaldía de Barranquilla reafirma su compromiso con la protección de uno de los ecosistemas más estratégicos para la ciudad, fortaleciendo la biodiversidad, mejorando la resiliencia frente al cambio climático y promoviendo un desarrollo sostenible que beneficia tanto al medioambiente como a las comunidades que dependen de esta ‘joya natural”, explicó el alcalde Char.
En este ecosistema hay cuatro de las cinco especies de mangle colombianas (mangle blanco, mangle negro, mangle rojo y mangle zaragoza).
Además, es el hogar de aves, peces, crustáceos, reptiles, invertebrados y mamíferos como el mapache de manglar y el zorrillo.
Esto sostiene directamente la seguridad alimentaria y la economía de las comunidades costeras, que dependen de la pesca y la recolección responsable para su subsistencia.
Los manglares son ecosistemas costeros vitales que estabilizan las líneas costeras, mitigan el cambio climático y protegen a las comunidades contra huracanes.
La conservación y defensa activa de estos bosques inundados requiere reducir la deforestación y apoyar a las comunidades locales, cuyo conocimiento ancestral y manejo sostenible, son clave.
Los manglares son fortalezas naturales. Sus complejas redes de raíces actúan como amortiguadores contra marejadas ciclónicas y vientos huracanados.
Además, funcionan como filtros biológicos que depuran el agua, protegiendo así los arrecifes de coral y la vida marina.
Son sumideros de carbono altamente eficientes y capaces de retener hasta cinco veces más dióxido de carbono que los bosques terrestres, lo que los convierte en aliados fundamentales para la regulación climática global y la reducción de gases de efecto invernadero.
Acciones de prevención para la protección y conservación de los manglares
Las acciones que desarrolla la Alcaldía de Barranquilla no solo buscan la protección de este ecosistema, sino que las comunidades aportes en su conservación.
Estas se desarrollan junto con la Corporación Autónoma Regional del Atlántico (CRA), Barranquilla Verde, la academia y organismos nacionales e internacionales, fortaleciendo la gestión ambiental y la conservación del manglar.
La primera es la restauración y repoblamiento del manglar. A 2025 se habían sembrado más de 62.000 plántulas de mangle, con una tasa de regeneración del 74,5 % y la recuperación de 2,8 hectáreas.
Además, se realizan parcelas de monitoreo con la Universidad del Atlántico para evaluar la recuperación del ecosistema.
Con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) se ejecutó la estrategia Manglar Mallorquín, para fortalecer la salud de los manglares a largo plazo, generar valor para la conservación de los manglares en ciudades costeras y acercar a la ciudadanía a la ciénaga de Mallorquín mediante procesos de educación ambiental sobre su biodiversidad y la importancia de este ecosistema.
A través del plan de recuperación ambiental se implementan acciones de restauración de manglares, mejoramiento de la calidad del agua, educación ambiental y fortalecimiento del ecoturismo sostenible para proteger este ecosistema estratégico.
Desde el Ecoparque Ciénaga de Mallorquín se promueven recorridos, actividades pedagógicas y campañas de sensibilización para que la ciudadanía conozca la importancia del manglar, su papel en la protección de la costa, la captura de carbono y la conservación de la biodiversidad.
La infraestructura del Ecoparque regula el acceso a las zonas más sensibles del manglar mediante senderos controlados, disminuye el impacto humano y fortalece la presencia institucional para garantizar su conservación.
EPA Barranquilla Verde desarrolla el proyecto ‘Guardianes de la Biodiversidad’, una iniciativa orientada a fortalecer la gestión ambiental participativa en la ciudad, con especial énfasis en la zona de influencia de la ciénaga de Mallorquín y sus ecosistemas asociados.
El proyecto conforma, capacita y acompaña a la red de Guardianes de la Biodiversidad, integrada por estudiantes, habitantes y voluntarios del Distrito de Barranquilla, principalmente de la zona de influencia de la ciénaga de Mallorquín.
También, el fortalecimiento y funcionamiento del vivero comunitario de especies de mangle, garantizando la disponibilidad de material vegetal para los procesos de restauración ecológica y generando recomendaciones para avanzar hacia su certificación.
Tipos de mangles de la ciénaga de Mallorquín
1. Mangle rojo (Rhizophora mangle): es la especie más característica de los manglares costeros. Se identifica por sus raíces zancudas o aéreas que parecen patas. Cumple una función fundamental como refugio para peces, crustáceos y moluscos.
2. Mangle negro o salado (Avicennia germinans): presenta raíces verticales que sobresalen del suelo para respirar. Tiene la capacidad de expulsar sal a través de las hojas y es muy importante en la estabilización de sedimentos.
3. Mangle amarillo o blanco (Laguncularia racemosa): se ubica generalmente detrás del mangle rojo y negro. También posee estructuras especializadas para sobrevivir en zonas inundables.
4. Mangle Zaragoza o botón (Conocarpus erectus): es la especie que ocupa las áreas más altas y secas. Tiene hojas más pequeñas y generalmente se encuentra en el borde terrestre del ecosistema. Funciona como una barrera de transición entre el manglar y la vegetación continental.
Fuente: Alcaldía Distrital de Barranquilla





