Así recuerdo a Pedro Ramayá Beltrán

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Por; Jaime Rueda Domínguez

Cuando en 1961 la famosa Cumbia soledeña graba su primer larga duración “Pa´gozá el Carnaval” bajo el sello Polydor, la flauta e millo y la voz dominante del conjunto eran la de Pedro Beltrán, a secas.

Los títulos de algunos de los temas incluidos en ese trabajo: Cumbia soledeña, Puya puyará, El guataco y la guataca, EL corcovado, La niña Mode, La ceiba, El mapalé, Santo y parrandero y El garabato.

Barranquillero que se respete alguna vez en su vida ha escuchado: “Buenas noches presidente/ buenas noches cómo está/ buenas noches presidente/ buenas noches cómo está/ buenas noches presidente/ buenas noches cómo está/ la danza del Garabato lo ha venido a saludar/ la danza del Garabato lo ha venido a saluda./ la danza del Garabato lo ha venido a saludar”. Y quien lleva la voz es Pedro Beltrán, en ese momento con 31 años.

El garabato es una de las piezas insignes del Carnaval de Barranquilla, que resuena en todos los bailes y emisoras después de la Lectura del Bando.

Con esa sola grabación, Pedro Beltrán, dejó su impronta eterna de su paso por la agrupación que grabó 20 larga duración, recorrió el país y viajó al exterior a cumplir compromisos internacionales.

Quizá el más recordado, la presentación el 14 de julio de 1977 en el Madison Square Garden de Nueva York.

Ya para ese año Pedro Beltrán se había desvinculado de la auténtica Cumbia soledeña y comenzado a recorrer su propio camino.

Efraín Mejía era un defensor acérrimo de la pureza folclórica de la cumbia, la que concebía exclusivamente con la flauta de millo, el llamador, el tambor mayor de ceiba bruja, el tambor alegre y las maracas.

Por su parte, Pedro Beltrán la modernizó con clarinete, gaita y bajo electrónico.

Desde Mozambique en 1975, Enrique Joaquín Simón, más conocido como Afric Simone, un cantante y artista escénico, puso a bailar al planeta con con su archi famoso “Ramayá”.

En Colombia, apenas despuntaba el nuevo grupo de Pedro Beltrán, la Cumbia moderna de Soledad llevando al acetato una versión en cumbia de “Ramayá”, y fue tal el éxito que a partir de ese momento, el oriundo del corregimiento de El Patico, Talaigua Nuevo, Bolívar, comenzó a ser llamado y reconocido como Pedro Ramayá.

Artísticamente perdió su apellido paterno y hasta el día de su muerte, ayer 11 de abril, el patronímico Beltrán estaba diluido en el imaginario colectivo.

En 1976 el Junior de Barranquilla gana el Torneo Apertura y Pedro Ramayá grabó el Junior berraquera con el coro: “Dale Junior dale/dale dale al contenedor/dale para que respete/que tu eres el campeón”.

Luego, en 1980, Carnaval de Ana María Donado Arrázola, las dos canciones que se disputaron el primer lugar fueron: La estera de Pedro Ramayá y Las Tapas de Lizandro Meza y los hijos de la niña Luz.

A lo largo de más de 50 años de vida musical, algunos de sus mas grandes éxitos son: Joselito el borrachón, La rebuscona, Mico ojón pelú, Mi flauta, Nuevo Garabato, La clavada, El caballo chovengo y el ratón.

Indudablemente que las grabaciones del Joe Arroyo y de Pedro Ramón son las que mas suenan todos los años en el Carnaval de Barranquilla.

Fue Rey Momo en 2002 y en 2023 el Ministerio de Cultura le otorgó el Premio Vida y Obra, como una leyenda viva de la música colombiana y la Cumbia.

El maestro Pedro Ramayá Beltrán deja un legado inmenso como folklorista, intérprete magistral de la flauta e millo y compositor de muchas canciones picarescas.

La foto que ilustrada esta crónica fue tomada el 22 de enero de 2015.