Propuesta de Uninorte por la transición energética

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Javier Páez, vicerrector de Investigación, Creación e Innovación de la Universidad del Norte.

La Universidad del Norte está posicionando en la práctica su apuesta por la transición energética en el Caribe colombiano, a través de proyectos que ya inciden en la forma en que la región produce y gestiona su energía.

En medio de la búsqueda de modelos más sostenibles a nivel nacional, la institución viene integrando investigación, infraestructura y formación para responder con soluciones concretas frente al cambio climático.

Este liderazgo fue expuesto por Javier Páez, vicerrector de Investigación, Creación e Innovación, quien socializó las iniciativas en el marco del Primer Congreso Nacional de Transición Energética Justa y Adaptación al Cambio Climático, organizado por la empresa Air-e en alianza con la División de Ingenierías de Uninorte y la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios.

Allí enfatizó que “el tema de transición energética para la institución no es solamente programa de formación, o querer ser, sino que somos parte de ella”.

Uno de los ejemplos visibles de este compromiso ambiental transversal es su granja solar, desarrollada en alianza con Promigas, un proyecto de cerca de tres hectáreas con capacidad aproximada de 3 megavatios pico (MWp).

Esta infraestructura, próxima a entrar en operación plena, representa una apuesta institucional que comenzó hace más de cuatro años y que hoy se materializa como una fuente de generación limpia dentro del campus, contribuyendo a la reducción de la huella de carbono y al uso eficiente de la energía.

“Sin duda es una muestra de que la Universidad del Norte está completamente volcada hacia los temas de transición energética. Son decisiones que se están viendo materializadas en este momento”, señaló.

A la par de la energía solar, la Universidad avanza en investigación aplicada en fuentes no convencionales, como la energía de gradiente salino, también conocida como “energía azul”.

La diferencia de concentración que existe entre el agua del río y del mar, abre la posibilidad de generar este tipo de energía, una alternativa que permitiría una oportunidad estratégica para regiones con dificultades de acceso a energía y agua potable. Además, permitiría reducir significativamente los costos energéticos para producir estos dos servicios.

“Además, hoy somos parte del HUB de hidrogeno del Atlántico, para que todo nuestro conocimiento y equipo humano siga contribuyendo al desarrollo de nuestra región”, añadió el vicerrector.

Fuente: Universidad del Norte