Recordando a “Pescaíto”, el eje y la alegría de la Billo´s Caracas Boys

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Omar Vargas, "Pescaíto", el más célebre percusionista de la Billo´s Caracas Boys. Fotocaptura de video de El Show de las estrellas.

Por: Jaime Rueda Domínguez

Si hay algo que distinguió como empresa a la ahora octogenaria orquesta Billo’s Caracas Boys, fue la estabilidad laboral.

Desde aquel 1 de agosto de 1940, cuando Billo Frómeta la funda con este nombre, hasta su fallecimiento el 5 de mayo de 1988, generalmente sus cantantes y músicos duraban muchos años en La Más Popular.

El récord con casi medio siglo lo tiene el bolerista, Ely Méndez, quien debutó el 15 de julio de 1971, hasta su fallecimiento por el COVID-19, el 6 de febrero de 2021.

En esa lista de longevidad laboral y según lo que hemos investigado, el segundo lugar con 39 años lo ocupa, Omar Vargas, más conocido como “Pescaíto”.

“Pescaíto” nació en Barcelona, capital del Estado Anzoátegui (oriente venezolano), en el barrio Guamachito, el 2 de septiembre de 1933 y falleció el 2 de junio de 1999. Con 550.000 habitantes su tierra natal es la undécima ciudad del hermano país.

Gran percusionista. Si lo que hacía pudiera definirse, entonces era un bongocero insigne, con swing y sabir único en el güiro.

Tocaba el güiro de calabaza estriada o metálico, las congas, la pandereta, “los sartenes” en las congas cubanas, la clave, la charrasca, los bongós y se le medía a hacer coro con los cantantes del momento, como Cheo García y Memo Morales.

“Pescaíto” era muy visible en tarima; generalmente se hacía frente a la cuerda de saxofones, del baterista, muy cerca de los cantantes y a veces cerca del pianista o del maestro Billo, quien históricamente dirigía a un costado, pese a su grandeza, y algunas veces al frente de su banda.

Omar Vargas era un show aparte, prácticamente el alma de la orquesta, representaba la alegría de la Billo’s Caracas Boys.

Jovial, dicharachero por naturaleza, siempre contento, haciendo bromas y entregándose en cuerpo y alma en cada actuación, llámese plaza pública, baile privado, tarima o en las giras nacionales e internacionales.

Cuando la Billo´s vino por primera vez a Barranquilla en 1964, “Pescaíto” integraba esa tropa.

Y cuando Billo’s gana en el Carnaval de Barranquilla el Congo de Oro, en el primer Festival de Orquesta en 1969, allí estuvo Omar Vargas.

También, la última vez que vino Billo a la ciudad en 1985.

Mencionado por Cheo

El gran guarachero, Cheo García, de quien se conmemoró el centenario de su nacimiento el pasado primero de mayo, lo menciona en tres canciones:

En 1969, en “El ritmo que a mi me gusta”, el maracucho exclama: “Barcelona, la tierra del Pescaito”.

En 1972, en “Maturín y Barcelona”, Cheo García por segunda vez dice: “Barcelona la tierra del Pescaíto, cómo no”.

En 1975, en el merengue dominicano, “Música de Papa Dios”, mientras Vargas suena las congas nuevamente el guarachero grita entusiasmado: “Juega Pescaíto”.

Talento y Versatilidad

Otra faceta admirable de Omar, era su versatilidad y capacidad histriónica para transformarse en tarima y aportar graciosamente la voz que rigurosamente exigían ciertas canciones.

En 1968, en la “Conga del Carnaval “Pescaíto” toca las maracas.

En 1972 en la guaracha “El viejo chévere”, es quien dice “un viejito con sabor”.

También en el 72, Billo graba no comercialmente el merengue venezolano “Patio cortijero” y se lo regala a los socios del Club Campestre Los Cortijos en su aniversario 25, en especial a su amigo Tony Quintero, mencionado varias veces por Cheo. “Pescaito” es quien hace las bromas. El disco ni siquiera se promocionó radialmente. Esta joya musical estuvo perdida casi 50 años para los coleccionistas, hasta que hace 5 años Arnol Music la subió a YouTube.

En 1975, “Pescaíto” toca el tambor mina en el tamborenque “Caraballeda”, que rescata la herencia afrovenezolana.

En 1978 en “El chingo”, es quien habla como boquineto y al final pregunta “¿y tú, por quién vas a votar?”.

En 1980, en “Mi novia vieja”, vuelve por los fueros de 8 años atrás y “Pescaíto” asegura que “entre más viejito más sabor”.

En 1983, en “La gata borracha”, “Pescaíto” es quien hace los maullidos. Además, la orquesta actúa en vivo en la película del mismo nombre.

En 1986, en la samba “Santa Cruz en Carnaval”, Vargas toca la pandereta, el famoso instrumento de percusión de la familia de los tambores de marco.

También participa en “Merengue 71” y “El mono”, dos merengues venezolanos.

Momentos memorables

“Pescaíto” estuvo en en el primer long play (Paula) grabado por Billo en junio de 1960, comenzando la “Tercera República”, al lado de Cheo García, Felipe Pirela y Aníbal Sojo, el eterno baterista. Además, fue testigo de la primera guaracha grabada por Cheo García en la orquesta donde permanecería 21 años: “El pájaro chogüí”, del folclor paraguayo, un 45 r.p.m. que circuló comercialmente aparte del larga duración.

También en el debut de Memo Morales en 1963 y en septiembre del mismo año cuando ingresa a la Billo’s José Luis Rodríguez, antes de ser El Puma.

En los 60 “La Más Popular” se internacionaliza y comienzan los viajes al exterior: República Dominicana, Puerto Rico, Colombia, El Salvador, Costa Rica y Estados Unidos. De hecho, la Billo´s fue la primera orquesta venezolana en actuar en la “tierra del Tío Sam” y “Pescaíto” estuvo en ese momento.

También, en las decenas de bailes por el Cuatricentenario de Caracas cuando Billo compone una decena de canciones dedicadas a “su novia”.

Y la más significativa, el 3 de marzo de 1986, en la Plaza España de Santa Cruz de Tenerife, ante 250 mil personas que fueron a bailar con su orquesta, estableciendo una marca que quedó en Libro de Récord Guinness. Reconocimiento compartido con “la Reina de la salsa”, Celia Cruz.

En los pasodobles

“Pescaíto” tocó la pandereta en los más entrañables pasodobles grabados por Billo: Don Quijote, Torerito, Se necesitan dos, Ni se compra ni se vende, Canta guitarra, La canción de Caracas, Manto y Corona, Mujeres, Y viva España, Cántame un pasodoble español, Caracas, Gallito, Cuña cañí, Te quiero porque te quiero, Si vas a Calatayud, Nuevo circo, Calé Calé, Adiós a España, Luna de España, Fandango de amor, Calle Elvira Calle abajo, el Gato montés, Fiesta brava, Fea y Qué bonito es el querer.

Para mi amigo Saúl Campanella, fundador y director durante 10 años de la orquesta “Voces de Billo Hoy”, quien conoció y trató de cerca a Omar Vargas, “Pescaíto era todo personaje. El eje de la Billo´s Caracas Boys. Por su simpatía y alegría todos los músicos tenían que ver con él. Lo transporté tres veces en Barranquilla, una vez a Cartagena y a una fiesta privada en la orilla de la playa. Era insuperable en su género”.

Se asegura que su último deseo en vida fue una ginebra con jugo de naranja. No pudimos confirmar por qué le decían “Pescaíto”.