Ricardo Rosales Zambrano, una vida dedicada al campo

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Por: Jaime Rueda Domínguez

Ricardo Rosales Zambrano desde hace 23 años es el gerente de Ciledco, una de las más entrañables empresas lácteas de la región.

A propósito, Cilecdo es la sigla de Cooperativa Industrial Lechera de Colombia-

Para evocar  cuántos años ha dedicado al campo, obligatoriamente tiene que remitirse 9 de abril de 1948, cuando fue asesinado en el Centro de Bogotá el caudillo liberal Jorge Eliécer Gaitán.

Su padre, don Silvio Rosales Manga, además de ganadero y algodonero, era jefe gaitanista en la provincia del río, en el departamento del Magdalena, que incluía a los municipios de Sitionuevo, Salamina y El Piñón, entre otros.

A Rosales Manga lo sorprendió “el Bogotazo” en Barranquilla, al lado de su hermano Dolcey Manga, uno de los grandes jefes gaitanistas del Atlántico, y no pudo regresar a Sitionuevo.

Con su tío, Elías Moises, Miguel García Caratt y Gallardo Barrios, se tomaron la alcaldía de Barranquilla. Era alcalde, Raúl Fuenmayor Arrázola.

Las tomas a lo largo de la geografía nacional fracasaron porque en la capital, Darío Echandía, Carlos LLeras Restrepo y Cano, pactaron con el presidente Mariano Ospina Pérez, unos ministerios y se olvidaron de los “tomistas”; no quedaron sin pecado y recibieron orden de captura.

“Toda mi familia, incluyendo mi padre y mis hermanos, tuvieron que salir de Sitionuevo. Y yo, que apenas tenía 14 años, tuve que quedarme con mi mamá al frente de nuestras fincas  Él chorro y doña Ameliä”, recuerda Ricardo.

Aguantó año y medio al frente de esa responsabilidad,  porque la policía “chulavita”* no respetaba las órdenes del gobierno, arrasando con los liberales de los pueblos que eran mayoría roja.

En 1950 se radicó en Barranquilla y las fincas fueron invadidas y las remataron.

“Así, pasamos de ser unos riquitos de pueblo, a vivir de un puestecito, como inspector de tiendas de la tesorería municipal de Barranquilla, nombrados por el doctor Gallardo”.

Por estas circunstancias de la vida tuvo que estudiar en colegios públicos, como el CODEBA (Colegio de Barranquilla) descontinuando sus estudios, cuando estaba a punto de graduarse de bachiller.

Más adelante los retomó. Luego, a los 34 años, empezó a estudiar administración de empresas en la Universidad Autónoma del Caribe. Ya estaba casado, tenía tres hijos y empezaba a tener algunos ahorros.

En abril de 1974, cuando cursaba noveno semestre de administración, fue elegido senador de la república.

“Nadie lo esperaba ni creía y me llamaban el senador chiripa. Hablé con el doctor Mario Ceballos Araújo, rector de la Autónoma. Le dije que quería graduarme con la promoción que había terminado sus estudios dos años atrás y se graduaba el 10 de julio.

Yo entraba al Congreso el 20 de julio. Me dijo que no podía porque todavía estaba en noveno semestre. Le expliqué que tenía un certificado que demostraba que el décimo semestre lo hice en créditos y lo gané.

“Tienes razón”, me respondió el doctor Ceballos y agrega: “Pero no has hecho la tesis ni preparatorio. En la cartelera está la resolución del Ministerio que establece que los alumnos que hayan alcanzado una calificación de 4 hacia arriba durante la carrera, quedan eximidos de estos requisitos y pueden graduarse.¿ Cuánto tienes tú?”, y le dije, 4.75. Así pude graduarme el 10 de julio de 1974, y 10 días después me posesioné en el senado de la república”.

El campo es mi vida

En 1956 Ricardo Rosales  Zambrano había ahorrado $2.700.  Se fue a la hacienda La Retirada y compró sus primeras 10 novillas por $2.400. Los $300 que le quedaron se los gastó en transportar los animales a la finca de su tío el doctor Manga Rosales.

A partir de ese momento empezó a desarrollar su ganadería hasta el día de hoy. “No he vendido nunca una novilla. Vendo las vacas de desecho y los novillos. Por eso he conformado un inventario importante.

Ciledco 

A la cooperativa ingresó hace 40 años cuando adquirió una finca en Molinero, propiedad de un socio de Ciledco; la compró con todo y registro. Luego en 1986 fue elegido en la junta de administración de Ciledco y a los dos años, presidente, cargo que ejerció por 15 años.

Al jubilarse en el Congreso de la república en 1995, fue elegido gerente general de la cooperativa, donde sigue con entusiasmo aún a sus 83 años.

Hoy no vivimos del campo, sino  para el campo 

Está convencido que desde hace algún tiempo el ganadero colombiano vive para el campo y no del campo.

Seguidamente, plantea la pregunta retórica “¿si es tan mal negocio, por qué seguimos entonces? simplemente porque la ganadería está metida en el alma del costeño y de quienes nos hemos criado en medio de los corrales en los pueblos. Al autentico ganadero le hace falta el olor a moñiga, ver el amanecer, oir el canto del gallo en la madrugada. Y como oímos el canto del gallo tenemos conciencia electoral”.

*Chulavitas:  epíteto utilizado para denominar las bandas armadas de origen campesino en Colombia que existieron durante los primeros años de La Violencia, conformado por gentes del campo procedentes de la vereda Chulavita del municipio de Boavita en el departamento de Boyacá. [Fuente: Wikipedia].

Algunos dichos del campo

“Luna nueva oscura”: significa que es posible que llueva durante el mes.

“Luna seca”:  es la luna blanca blanca que se ve en un día soleado; significa ausencia de lluvia.