El centenario de Julián Pérez Carvajalino, el autor de Los amores de Petrona

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POR: JAIME RUEDA DOMINGUEZ

El pasado 31 de agosto, el mismo día día que se celebraron los 80 años de la fundación de la Billo’s Caracas Boys, fue el centenario del natalicio del compositor nortesantandereano, Julián Pérez Carjavalino, quien con una una sola canción se inmortalizó.

Desde finales de 1966 cuando las emisoras comienzan a “moler” , como dicen ahora, “el temazo” Como se acaban las velas”, ya huele a fin de año.

La historia de ‘los amores de Petrona con Lucho Francisco Ramos’ fue el himno del Carnaval de Barranquilla en 1967, que encabezó Martha Luz Vásquez.

Por demás, el año en que nace la Gran Parada, el  5 de febrero de 1967, iniciativa de Oscar Fernández Gonzáles.

A las 11:45 de la mañana se inició un pequeño desfile con 11 comparsas, que recorrió 10 calles  entre el parque Bellavista y el estadio Municipal Romelio Martínez.

Tengo que reconocer que gracias Oscar Fernández, fui director ejecutivo de la Corporación Autónoma del Carnaval durante el reinado de Ana María Donado Arrázola en 1980.

En el viejo edificio de la calle Caldas con Líbano, me posesioné ante el alcalde municipal, Robero Paccini Solano, el 15 de enero de ese año.

Presidía la junta, Pepe De Andreis y la fiesta se organizó con uh presupuesto de $5 millones.

Don Julián

Cuando llegaban los “bre” y estábamos en Radio Mar Caribe (1989-1999), aparecía por la emisora cada fin de año, Julián Pérez Carvajalino a hablarnos  de su canción, como recordándonos que había llegado la época de sonarla.

Vestía generalmente bermuda larga y zapatos deportivos. Era un señor sexagenario, blanco, de papada, colorado, robusto, de estatura mediana y en ese momento jubilado de la empresa Puertos de Colombia, Colpuertos.

Un día le preguntamos sobre la historia de su cumbión y nos dijo que ni Petrona ni  Lucho Francisco Ramos existieron.

Años de 1998, rueda de prensa con Shakira en el Hotel El Prado. Julián Pérez Carvajalino se acerca a la mesa principal a conversar con la cantante. En ese momento tenía 78 años.

Fueron nombres ficticios “producto de mi imaginación, y simplemente los puse para que rimara “en la rueda del cumbión sus amores empezaron/ los amores de Petrona con Lucho Francisco Ramos“.

También, admitió en esos diálogos informales, que popularmente la canción se conocía más por “Los amores de Petrona”.

Es el amor más fugaz que se haya grabado en nuestra música tropical, solo duró un baile.A partir de ese momento aquel tema recorre el mundo como Los amores de Petrona.

La composición la interpreta Luis Gómez con la orquesta de Jesús Nuncira Machado. Tomasito Rodríguez, el más célebre cantante de Pacho Galán,  grita al comienzo “me falta la ele”.

Se refería al concurso de una fábrica de gaseosas de colas negras, para premiar a la primera persona que completara la frase.

Unos aseguran que era Coca Cola, otros, Pepsi Cola y los menos, Kolcana. En todo caso, le letra “L” nunca salía.

El compositor 

Julián Pérez Carvajalino nació en El Carmen, Norte de Santander, el 31 de  agosto de 1920, y fallecido en Barranquilla en mayo de 2007.

Empezó su carrera con un pasillo titulado ‘Piedad’, escrito a sus 16 años.

Con los años completó un acervo de al menos 250 temas. Tras haber salido de su tierra natal en su adolescencia hacia El Banco, Magdalena, la amistad con José Barros lo llevó a hacerse compositor.

A sus 20 años se radicó definitivamente en Barranquilla, en donde se dio a escribir canciones como ‘María Teté’, ‘Cumbia bonita’, ‘Barquito de papel’, ‘El cumbión del Junior’, ‘Entrégale la Rosa’ y muchas más, grabadas por Ramón Ropaín, Pacho Galán, los Hermanos Sarmiento, Manuel J. Bernal y la Cumbia Moderna de Soledad, entre otros.

De tantos temas que hizo, lo cierto es que únicamente trascendió las fronteras ‘Como se acaban las velas’ (o Los amores de Petrona), grabado originalmente en el 66  por Nuncira Machado para Discos Tropical, .

Luego se convirtió en una canción recurrente como parte de la banda sonora del 26 de noviembre, día en el que tradicionalmente se daban en la vieja Arenosa  las célebres ruedas de cumbión, y del 8 de diciembre, el Día de las Velitas.

Según cuenta el periodista barranquillero Fausto Pérez Villarreal, aquel clásico de nuestra música tropical nació a partir de un sueño que tuvo su autor, en el que escuchó los nombres de los protagonistas de esa rueda de cumbión imaginaria donde sus amores empezaron y acabaron. 

La pieza se popularizó en diferentes versiones, incluyendo las de Los Diplomáticos, Francisco Zumaqué, Los Tupamaros y la Select Band del haitiano Marcien Toussainnt.

También, la grabó y la toca en sus presentaciones, la orquesta venezolana Voces de Auer y Hoy, de Saúl Campanella.

Más de medio siglo después, todavía no hay consenso sobre cuál hubiera sido su mejor título, y hay quienes también lo llaman ‘En la rueda del cumbión’.

Pérez Villarreal asegura que el autor siempre se lamentó por no haberla bautizado ‘Los amores de Petrona’ desde un principio.

Letra
En la rueda del cambión sus amores empezaron
los amores de Petrona con Lucho Francisco Ramos
Y en la rueda del cambión sus amores acabaron
como se acaban las velas cuando se van acabando
los amores de Petrona, fueron una exhalación
ahora está de boca en boca, es una murmuración
en la rueda del cambión sus amores empezaron
los amores de Petrona con Lucho Francisco Ramos
Y la rueda del cumbión sus amores acabaron
como se acaban las velas cuando se van acabando
los amores de Petrona, fueron una exhalación
ahora está de boca en boca, es una murmuración

[Fuente: Radio Nacional de Colombia].