Dimar reconstruye los dos tsunamis que han impactado a Colombia

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En el marco de la conmemoración del Día Mundial de Concienciación sobre los Tsunamis, la Dirección General Marítima, a través de su Centro Nacional de Alerta contra los Tsunamis (CNAT), hizo un recorrido sobre los eventos de esta naturaleza que han marcado la historia de Colombia.

Estos consisten en una serie de ondas causadas por el desplazamiento de la columna de agua en el océano, generadas usualmente por un sismo en el subsuelo marino o muy cerca de costa, aunque pueden tener otras causas.

En Colombia dos eventos de esta naturaleza han generado grandes pérdidas humanas y materiales:

El primero

El 31 de enero de 1906 se produjo un sismo de magnitud 8.8 que generó un tsunami en el Pacífico, afectando la costa desde Bahía Solano en Colombia hasta Esmeraldas en Ecuador.

Según testigos. las olas oscilaban entre los 2 y 5 metros de altura, estimando que dejó más de 600 víctimas. Es el sismo de mayor magnitud registrado en el país.

El segundo

El 12 de diciembre 1979 se produjo un sismo de magnitud 8.1 y posteriormente un tsunami que afectó las costas de Cauca y Nariño, siendo Tumaco una de las poblaciones más golpeadas por las ondas que, según observadores, eran de aproximadamente 3 metros.

Este evento dejó más de 450 víctimas fatales, 1.000 heridos, 3.000 viviendas destruidas, 2.000 afectadas, más la desaparición de la isla El Guano, en Tumaco.

En 2012 la Dirección General Marítima implementó el Centro de Alerta por Tsunami en  Bogotá, para monitorear estos eventos.

Posteriormente, en 2018, con el Decreto 1338 el Gobierno Nacional designó a la Dimar como Punto Focal de Alerta contra los Tsunamis, para monitorear y evaluar la posibilidad de generación de estos, por eventos sísmicos, con posible afectación de nuestras costas.

EL CNAT recibe la información sísmica de entidades como el Servicio Geológico Colombiano, su homólogo en Estados Unidos, el Centro Nacional de Alerta Contra los Tsunami del Pacífico, entre otros organismos internacionales.

Esta información es evaluada para la emisión de boletines, que pueden ser de estado informativo, vigilancia, advertencia o alerta, que son enviados a la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo, encargada de informar a la comunidad y tomar las medidas correspondientes.

Asimismo, a las Capitanías de Puerto para que realicen difusión al gremio marítimo.

Todo apunta a establecer las medidas para atender y responder ante la ocurrencia de un tsunami que pueda afectar las costas colombianas.

Sin embargo, dado que este tipo de eventos puede darse en cualquier momento, las personas deben tener en cuenta el concepto de alerta personal.

Consiste en que ante la percepción de la señales de la naturaleza de un tsunami (un fuerte sismo que le dificulte permanecer de pie; observar un retroceso o aumento repentino del nivel del mar o escuchar un fuerte ruido que proviene de este) deben conocerse las rutas de evacuación y dirigirse hacia sitios altos y alejados de la costa.

Fuente: DIMAR, con datos Servicio Geológico Colombiano