Atlántico, el inmortal porro compuesto por un nortesantandereano

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Por: Jaime Rueda Domínguez

En 1946, [el mismo año que Barranquilla hizo los V Juegos Centroamericanos y del Caribe; se construyó el estadio de béisbol Tomás Arrieta (reemplazado por el Edgar Rentería); se demolió el Teatro Apolo y Tica Manotas Rodríguez era elegida Reina del Carnaval], un nortesantandereano compuso uno de los porros más famosos de Colombia: Atlántico.

También, en 1946 el Presidente Mariano Ospina Pérez, proclamó a Barranquilla “la Puerta de Oro de Colombia”.

Una foto de Barranquilla en 1946, sector del barrio El Prado, calle 70 con Kra 54. Foto Javier Mejía Torrenegra

El Historiador y Gestor Cultura, Moisés Pineda Salazar, cuenta que en ese año el maestro Julio Ojito Mendoza salió de Polonuevo, su tierra natal, rumbo a Bogotá.

Lo propio hacía desde San José de Cúcuta el músico, arreglista y ejecutante nortesantandereano, Víctor Vargas Zambrano.

“Vargas y Ojito, mantenían una cordial y amable competencia musical, en la que emulaban en torno a composiciones y arreglos musicales”, asegura Pineda Salazar.

Era la época en que los compositores más atrevidos de la región, dejando a un lado la nostalgia por el terruño, se radicaban en la gélida capital colombiana.

Uno de ellos fue el maestro Lucho Bermúez, quien presenta oficialmente en sociedad su orquesta, el 15 de julio de 1947.

En Bogotá, Ojito y Palma vivían en la misma pensión y se disputaban la preferencia del público capitalino en griles, nights clubs y hoteles de los 40.

Cualquier día el maestro Ojito desafía a Vargas y le dice: “Apuesto a que no eres capaz de componer un porro”.

Moisés Pineda al desempolvar la historia relata que sorpresa mayúscula se llevó el ilustre hijo de Polonuevo cuando al regresar por la noche a su habitación, encontró “una página pentagramada doblada en dos, llena de notas musicales, escritas con la tinta azul del esterbrook con bomba de caucho, que usaba para sus arreglos y trabajos profesionales.

Un breve texto escrito casi al final de la composición. Encima, prendida con un clip metálico, había una que, en su conocida caligrafía, decía: “Ahí te dejo tu porro”. Se titulaba: Atlántico, acota Pineda.

La primera grabación se hizo en el mismo año 46 con la orquesta Vargas-Ojito en Bogotá,  donde queda el registro histórico que en ese momento Colombia tenía solamente 14 Departamentos; hoy tiene 32. Los arreglos primigenios son de Ojito.

Que conozcamos es la única versión cantada con la letra completa de Víctor Vargas.

Pero indiscutiblemente, por su riqueza melódica, la mejor versión de todas las que se han hecho de Atlántico, incluida la de Los Wawancó, es la instrumental del maestro Pacho Galán, considerado un himno en nuestro Departamento.

Lo cierto, remarca Moisés Pineda es que “los descendientes de ambos músicos, Víctor Vargas y Julio Ojito, han logrado que se reconozca en sus progenitores la co- autoría en Vargas y los arreglos originales en Ojito”.

La letra

De catorce Departamentos/ que en Colombia existen/ señores les contaré/ y por sus bellezas naturales/ cada uno de ellos hay que conocer/ a el Atlántico dedico este porro alegre/ suavecito y sabrosón/ para que bailen señores con mucha alegría/ al compás del son/ Norte Santander el mío/ oigan queridos señores/ con sus vegas y sus ríos/ con orgullo colombiano.