¿Y Por qué se llama la Vía 40?

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La Vía 40 viene siendo reconstruida parcialmente, desde la calle 85, donde se hará un viaducto, hasta el barrio Las Flores.

POR: JAIME RUEDA DOMINGUEZ

Hasta antes que empezaran a construir la Avenida del Río, era la última arteria de la ciudad, una de las pocas vías “rápidas” que conecta en 20 minutos el centro con el norte, dentro de la alocada y paquidérmica movlidad que ofrece la capital del Atlántico.

Desde 1871 la Vía 40 es el símbolo del desarrollo industrial de Barranquilla.

Kalusin Importing Company (Kico), la más antigua empresa que sobrevive en la Vía 40, fundada en 1928.

A su paso todavía quedan empresas emblemáticas como Kico, Monómeros, algo de Cementos Caribe y un sinnúmero de complejos modernos.

La archifamosa Vía 40 actualmente es sometida a una refacción parcial por el Distrito y desde 1991, el Cumbiódromo por donde anualmente desfilan la Batalla de Flores y la Gran parada de Fantasía del Carnaval.

Así avanza la recuperación de la Vía 40.

Según el historiador, Alfredo De la Espriella, se llama así en homenaje a la cuarta década del Siglo XX, cuando Barranquilla alcanzó la cúspide de su desarrollo, protagonizando hitos para la historia.

Otros, en cambio, opinan que se debe a la extensión de la calle Santander (40)  hacia el río Magdalena

Originalmente se le conoció como la Avenida Barlovento y era de arena gruesa y piedra.

La arteria del progreso industrial por donde corría la vía ferrea que conectaba a la efervescente urbe con los vecinos puertos de Sabanilla, Salgar y Puerto Colombia.

Los barranquilleros de comienzos del Siglo XX, también la conocieron como “Veranillo”, por estar en la ruta para llegar al sitio o  hidropuerto que utilizaban los hidroaviones de la Scadta.

Aeropuerto de Veranillo en la Vía 40.

Aquellos terrenos están ocupados hoy por la Escuela Naval de Suboficiales ARC Barranquilla, donde se conserva el viejo hangar de la Sociedad Colombo Alemana de Transportes Aéreos.

La historia cuenta que en 1944 un grupo de empresarios planteó a las Empresas Públicas Municipales la necesidad de asfaltar o pavimentar la zona industrial y aportaron el capital semilla para el proyecto.

Finalmente los trabajos comenzaron en 1947.

La Vía 40 empalmó con la calle 72 en 1970 y el gobernador del Atlántico, Eduardo Verano, la prolongó en asfalto en 2010, hasta el corregimiento de la Playa.

Impunemente durante medio siglo industriales inescrupulosos con la venia el estado, se apropiaron de la ribera del Magdalena, propiedad de la Nación y levantaron una pared que nos privó del derecho a ver el río Magdalena.

La gran mayoría de las industrias sigue desafiante ahí.

Desde la administración de Elsa Noguera, el Distrito viene persuadiendo a las empresas que usurparon la ribera, para se reubiquen en el corredor industrial de Juan Mina, donde disfrutarán durante 10 años de exención del Impuesto de industria y comercio.

Hasta ahora la respuesta ha sido muy tímida.

Jaime Rueda Domínguez