Anécdotas sueltas de Belisario Betancur

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Cortesía Las2Orillas.

El fallecimiento de Belisario Betancur, indiscutible líder intelectual, cultural y político, el presidente número 33 de la República de Colombia (no incluimos la Junta Militar de Gobierno del 57), abre una nueva página en la historia reciente del país.

Politólogos, historiadores, sociólogos y hasta literatos, se dedicarán en las próximas horas a auscultar la vida pública de Betancur, mientras que el resto del país aguarda exultante a que se conozcan los secretos que dispuso en vida se divulgaran solo después de su muerte.

El gran interrogante que se quiere despejar es si durante la toma y violenta retoma del Palacio de Justicia, el 6 de noviembre de 1985, hubo o no un golpe de estado en Colombia y si el mandatario perdió el control del poder durante esas horas aciagas de la vida nacional.

Nuestra página solo quiere referirse a algunas anécdotas sueltas al rededor del expresidente conservador que ha partido. No necesariamente están en orden cronológico.

EL CERREJON

La mina El Cerrejón está situada en la península de La Guajira, al noreste de Colombia.

Con una superficie total de 69.000 hectáreas, es el yacimiento de carbón a cielo abierto más grande del mundo.

El 17 de diciembre de 1976 la firma Intercor (International Colombian Resources Corporation), filial de la Exxon Corporation (hoy Exxon Mobil), firmó el Contrato de Asociación con el Estado para el desarrollo del Complejo Carbonífero El Cerrejón Zona Norte.

En 1985, durante el tercer año de gobierno de Belisario Betancur, se realizó el primer embarque anticipado de carbón, 33.000 toneladas con destino a Dinamarca.

Como corresponsal de televisión del Noticiero 24 Horas, de Mauricio Gómez, nos tocó el cubrimiento nacional, evento organizado por la relacionista Nancy Murgas de Fernández, a través de su empresa Contactos.

Nos obsequiaron de recordatorio un pisapapel de metal, un clavo con la leyenda “El Cerrejón Zona Norte”, con los que se hincaron las traviesas del tren carbonífero que viaja a Puerto Bolívar. 35 años después, lo conservamos.

El maquinista encendió la locomotora y el presidente Betancur, megáfono en mano, le dio la orden de cruzar el desierto, a la voz de: “Adelante Antonio”.

LA MUERTE DE LARA BONILLA

La noche del 30 de abril de 1984 cuando fue asesinado el ministro de justicia, Rodrigo Lara Bonilla, estábamos en San Andrés.

La cadena RCN de la cual éramos su director de noticias en Barranquilla, nos había enviado al archipiélago a una misión.

Al día siguiente, primero de mayo, teníamos la primera transmisión vía satélite en altamar, a bordo de una de una de las fragatas de la Armada Nacional, con una mareada fenomenal.

Estábamos alojados en la casa de mi prima, Anabella Mariano Domínguez, en la loma de El Bay, donde seguimos por radio todo lo que ocurría en Bogotá.

Luego, desde la catedral de Neiva nos enteramos cuando Belisario anunciaba su ofensiva total contra el narcotráfico y la aplicación del tratado de extradición suscrito entre Colombia y Estados Unidos en septiembre de 1979.

INAUGURACIÓN DEL ESTADIO METROPOLITANO

El 7 de diciembre de 1979, el presidente Julio Cesar Turbay Ayala, colocó la primera piedra del futuro estadio Roberto Meléndez, bautizado por el gobernador Pedro MartinLeyes Hernández, Metropolitano.

La obra sufrió muchos contratiempos antes de terminarla. Solo pudo inaugurarse 6 años y medio después, el 11 de mayo de 1986, con el partido entre las selecciones de Colombia  y Uruguay, onceno que se preparaba para el Mundial de México 86.

Era gobernador del Atlántico, Fuad Char Abdala, quien siempre reconoció que gracias al apoyo del presidente Betancur, se pudo concluir el escenario.

El presidente Betancur con su esposa, Rosa Helena Álvarez y adelita de Char, el 4 de mayo de 1986, en el estadio Metropolitano. Cortesía Jairo Buitrago.

Belisario vino a Barranquilla una semana antes, el 4 de mayo y un domingo bien temprano Puso a madrugar a todo el mundo en Barranquilla, autoridades, dirigencia deportiva y prensa.

Quiso anticiparse porque el país estaba en plena campaña presidencial y no quería que se malinterpretara su asistencia a la inauguración.

En la mitad de la cancha le hicieron saber que el polideportivo estaba inconcluso, porque faltaba un hotel (que nunca se hizo), obras ornamentales y otros escenarios deportivos.

Y fue cuando pronunció la famosa frase: “Por plata no se preocupen, que plata no hay”.

LOS POLÍTICOS ESTAMOS DESPRESTIGIADOS

La fecha se nos pierde en la neblina del tiempo, pero era presidente Belisario, la ciudad, Riohacha, el lugar, auditorio del Banco de la República y nosotros estábamos allí.

Era una reunión preparatoria para un próximo Foro de la Costa. En el recinto había gobernadores, alcaldes, dirigentes gremiales de la región y ningún cacique político.

Betancur lo advirtió y lo manifestó inmediatamente con su característico tono paternalista:

“Noto la ausencia de la clase política en esta reunión. Bueno, yo se que los políticos y la política estamos desprestigiados. Es más, si usted, a la palabra más hermosa que existe, madre, le pospone política, ya no es madre, es suegra”. Y estallaron las carcajadas.

EL IVA

El IVA es el nombre de Impuesto de Valor Agregado, definido como el gravamen nacional a las ventas aplicable en cada una de las etapas de la cadena productiva.

La historia del IVA en Colombia se remonta a 1963, como tributo monofásico (que recae sobre una de las fases del proceso de producción o distribución), aplicado a las actividades manufactureras y de importación.

Sin embargo, se atribuye su creación, propiamente dicha, a la Ley 20631 de 1975, en el gobierno de Alfonso López Michelsen, que gravó a productores e importadores con una tarifa general de 10%.

En el gobierno de Belisario Betancur, el IVA a través del Decreto Ley 3541 de 1983, se extiende al comercio minorista, ya como impuesto al valor agregado con tarifa de 10% y otras diferenciales de 20% y 35%.

En esta reforma se determinaron los bienes excluidos y exentos, entre ellos los servicios. Y en el país, dado a sacarle punta a todo, dijeron que IVA significaba ‘Invento del Viejito de Amagá’.

DECLINAMOS A HACER EL MUNDIAL 86

La sede del Mundial 86 la consiguió el barranquillero, Alfonso Senior Quevedo (Barranquilla, 2 de noviembre de 1912 – Bogotá, 25 de enero de 2004),

Acostumbrado a grandes retos, Senior embarcó a Colombia en el compromiso el 9 de junio de 1974.

Poco se avanzó en materia de escenarios deportivos durante 8 años y solo el estadio Metropolitano de Barranquilla, que se entregaría en el 86 el mismo año del Mundial, daba la talla para un evento de semejante estatura.

Cortesía Las2Orillas.

Así las cosas, el 25 de octubre de 1982, el presidente Belisario Betancur, en alocución televisada anunció lo inevitable.

“Anuncio a mis compatriotas que el Mundial de Fútbol de 1986 no se hará en Colombia. No se cumplió la regla de oro, consistente en que el Mundial debería servir a Colombia y no Colombia a la multinacional del Mundial. Aquí tenemos otras cosas que hacer, y no hay siquiera tiempo para atender las extravagancias de la FIFA y sus socios.”

Y México hizo por segunda vez una Copa Mundo, entre el 31 de mayo y el 29 de junio de 1986. Ya lo había realizado en el 70 el del tricampeonato de Brasil..

Jaime Rueda Domíguez

[Gracias a Las2orillas, La Cháchara y La República].